jueves, 13 de diciembre de 2012

Planeo un asesinato.

Un asesinato con premeditación, pues; aunque no con alevosía. Eso sí, tendría un terrible agravante, porque a quien planeo asesinar es a una niña.

Incipientes arrugas en torno a los ojos me desafían desde mi reflejo en los espejos. Mi cana brilla desvergonzada y exhibicionista disfrutando de su posición privilegiada en pleno flequillo. Diciembre languidece entre el vaho y la escarcha, apurando los últimos tragos del año. Y enero me abre los brazos, como siempre, para acogerme en mi día del nombre. Sólo que esta vez aguarda con un regalo más pesado que nunca.

Me precipito sin remedio hacia la treintena.

La palabra “adulta” se me enreda en la lengua, no me fluye con naturalidad. No me siento adulta, pero no puedo ser una niña. Levito en un espacio indeterminado e intermedio que temo que me atrape. Aunque ame las fronteras, quizás ahora deba atreverme a cruzar el puente. Y a asesinar a la niña. Como le dijo Aemon a Jon Nieve: “Mata al niño y que nazca el hombre.”

Sólo que... mi niña es testadura y resistente. Se aferra a mí con una determinación fiera.

Sólo que... quizás no quiera deshacerme de ella. Quizás no tenga que morir, y pueda caminar conmigo hacia la otra orilla del puente.

No sé si esa niña es una aliada o una enemiga. Lo único que sé es que la echaría de menos amargamente si desapareciera.

Igual todavía encuentre espacio para ambas...


5 comentarios:

  1. Ni se te ocurra matarla, ¿con quién va a jugar la mía entonces?
    :P
    By the way, ¡¡¡Feliz cumpleaños (cuando sea, por si se me pasa :S)!!!
    un superabrazo!!!

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  2. ¡No puedes acabar con tu parte más especial! Sería como quitarle la cobertura de chocolate a un pastel. Además, no pueden desaparecer las tardes de Annie (con representación incluida), Los Goonies, Los Rescatadores en Cangurolandia y demás películas que marcaron nuestra infancia. Ni que nos despiertes a todos la mañana de Reyes, ni cantar como locas en las cenas y pelearnos por nuestro tamaño gluteril y tetil.

    ¡Ay!¡Cómo hecho de menos pasar más tiempo contigo! Menos mal que sólo quedan siete días para exprimirnos y aguantar hasta la siguiente vez.

    Firmado: La niña de tu hermanita

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  3. Bueno, bueno, bueno... que no se funda el Pan Rico, digo... ¡que no cunda el pánico!

    Estás montando todo un dramón. Con tanta serie chunga de TV se te ha pegado algo. ¿¡Cómo se te ocurre escribir que planeas un asesinato!? ¡La centralita de detección de psicópatas cibernéticos estará que echa humo! Ya tendremos husmeando a la CIA y al FBI, por lo menos. ¡Con lo mío ya tenemos suficiente! (chiste interno)

    Vamos a ver, partamos de la lógica: lo único que importa es la propia vida, todo lo demás ha sido creado por el ser humano y, por lo tanto, es prescindible. Me refiero a cumpleaños, términos como niña y adulta, estúpidas barreras generacionales, lo que "debemos" ser...

    Lo único cierto es que hay una suma de experiencias (sí, y tb de días, que es lo jodido, pero recuerda que el concepto de día tb es creado) que nos hace más felices y complet@s, porque nos permite revivir continuamente, y recibir sensaciones y sentirlas. Y eso no se acaba nunca. A no ser, Paulita, que le des una microvuelta de más al pomo del agua caliente de la ducha y salgas hecha toda una yaga... entonces, lo de sentir estará chungo.

    Y ya que estamos... pues pego aquí unas frases dichas por alguien y metidas en la canción de otro alguien que pueden venir a cuento (gente angustioso-aprensiva: taparse los ojos y pasar al siguiente párrafo): "People sometimes say, there must be more than just this world, than just this life, but how much more do you want? We are going to die, and that makes us the lucky ones. Most people are never going to die because they're never going to be born. The number of people that could be here in my place outnumber the sand grains of Sahara. If you think about all the different ways our genes could be permuted you and I are quite grotesquely lucky to be here, the number of events that had to happen in order for you to exist, in order for me to exist. We are privileged to be alive and we should make the most of our time on this world."

    La verdad es que todo esto es lo único que me ha quedado claro después de aterrizar hace no mucho en el otro lado del puente. El puente no existe, es una invención nuestra. En esta orilla no hay muchas diferencias con respecto a la otra. Aquí, lo chungo es chungo y lo magnífico es magnífico, exactamente como antes. Y la vida te permite seguir caminando de la mano de toda la cuadrilla interna que nos acompaña a cada cual, no se quedan retenidos en la aduana generacional porque no lleven papeles. Unido con esta última idea y parafraseando a Thoreau: "He pasado a esta orilla y desde aquí no se ve por ningún lado al Estado". Uniéndolo todo, y entiéndase el Estado como lo que se plantea en esta entrada (o no...), Thoreau también debió de decir: "Mis pensamientos asesinan al Estado".

    ¿Entiendes? ¡Mua, mua!


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  4. Pena de muerte revocada, pues. Besazos a los tres. Mmmmmmmmuaaaaakssss!!!!!

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  5. Caben las dos. ¡Aunque sea con calzador!

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